Su impulsor ha sido el CEO Philip Shawe, tras verse afectada su empresa por el funcionamiento del Tribunal

​Órdago al sistema judicial de Delaware: una campaña publicitaria en su contra

Kathaleen McCormick dirige la Corte de Cancillería desde hace tres años


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El presente y futuro del estado norteamericano de *Delaware (Dover), como una especie de enclave financiero, se está viendo cada vez más empañado por acusaciones en contra de sus tribunales. Concretamente, el conocido como su Corte o Tribunal de Cancillería. Este instrumento fue uno de los que favorecieron su expansión, pero, por la forma en la que funcionan, también puede acabar siendo su ‘ruina’.


O eso es, al menos, lo que intentó Elon Musk hace tan solo unos meses cuando ante el hecho de que una jueza le anulara un paquete salarial. La nueva polémica es aún de mayor dimensión. Y es que el CEO de la empresa de servicios de traducción, TransPerfect, Philip Shawe, ha lanzado una campaña publicitaria nacional en su contra, según ha publicado ‘New York Post’. Sin embargo, fuentes consultadas por Sueldos Públicos afirman que el que pagó la campaña fue Citizens for Judicial Fairness. Su empresa también se vio afectada por lo que llaman la ‘corrupción’ del estado, después de que un tribunal de Delaware la incautara y luego subastara, tras presentar una demanda en el territorio, la cofundadora y ahora exesposa.


Delaware

The News Journal.


A pesar de las circunstancias, recompró la empresa como su único propietario por 385 millones de dólares, unos 361 millones de euros. Eso sí, con un coste de cuatro años más de batallas legales y unos 260 millones de dólares en honorarios legales, casi 244 millones de euros, algo con lo que aún está lidiando y que es otro de los problemas del territorio. Es decir, ante un contrato anulado, el tribunal recompensa a los abogados con una tarifa basada en un porcentaje del valor del mismo”, según ha especificado Shawe. Se habla del 10% a un 20%. Por ejemplo, sobre la demanda de Tesla, obtuvieron un pago de hasta 6.000 millones de dólares. En euros, 5.629 millones. Así se ha publicado en el medio ‘New York Post’. En este sentido, cabe recordar que ya se habló de que podría existir una ‘puerta giratoria’ entre el banco de la cancillería y los principales bufetes de abogados del estado. Sin duda, son sombras que acechan sobre el estado.


La canciller, en el punto de mira

La campaña que ha creado Shawe apunta al funcionamiento general del Tribunal de Cancillería, pero también señala un nombre propio: la canciller Kathaleen McCormick. Ella misma controló el caso de Musk, por lo que, atendiendo a la dimensión pública de éste, ya se había dado a conocer quién era la encargada de hacerlo, en parte a través de la plataforma Citizens for Judicial Fairness de Delaware.


Tomó posesión como canciller en esta institución el 6 de junio de 2021. Tras tres años, parece haberse convertido, para algunos expertos como indica ‘The Washington Post’, en una referencia del derecho corporativo, a pesar de sus enfrentamientos con Musk. Ha sido la primera mujer en dirigir la Corte de Delaware. Antes, ejerció como vicecanciller en el mismo organismo desde el 1 de noviembre de 2018. Es una biografía publicada por el ‘American College of Trial Lawyers’.


Antes de unirse al Tribunal, McCormick era socia del bufete de abogados de Delaware Young Conaway Stargatt & Taylor, LLP. Durante esa estancia, centró su práctica y formación en litigios de gobierno interno y disputas corporativas, principalmente en el Tribunal de Cancillería, que ahora dirige.


Además, antes de dedicarse a la práctica privada, trabajó como abogada en la Community Legal Aid Society, Inc. Se especializó en Filosofía en Harvard y es licenciada en Derecho en la Facultad de Derecho de Notre Dame. Actualmente tiene 44 años, nació en Delaware y se graduó en el instituto Smyrna High.


El ‘negocio’ sobrevive

Más de 1,4 millones de empresas están registradas en Delaware, incluyendo la mayoría de las Fortune 500, una lista que clasifica a las principales compañías de los Estados Unidos de acuerdo con los ingresos totales de sus años fiscales. Por el momento, parece que la iniciativa de éxodo lanzada por Musk o la reciente campaña publicitaria de Shawe no ha tenido demasiada incidencia en el resto de las entidades.


Los impuestos de estas corporaciones constituyen una parte considerable del presupuesto estatal de Delaware. De esta manera, la presión por mantener una reputación favorable del estado es primordial para que siga sobreviviendo en estos términos. Especialmente, es importante la calidad de su Tribunal de Cancillería.


Edward Rock, profesor de derecho de la Universidad de Nueva York, considera que “venden el derecho corporativo como un producto”. Es decir, es uno de los atractivos, entre otras ventajas, que ofrecen para que cada vez más empresas instalen su sede en Delaware. No obstante, la falta de transparencia y opacidad, que viene ya de años atrás y como hemos explicado en este digital, siguen dañando la reputación de estado referente para la creación de empresas del país estadounidense. Por ejemplo, el caso ProtonMail también fue polémico, un servidor web que puede usarse en todo el mundo, pero que solo responde ante la justicia de Suiza. 


*En los últimos tres años hemos publicados varias noticias sobre la falta de transparencia en Delaware. Puedes consultarlas en este enlace.